Por Eduardo Túa
Me obsesioné con los Soprano por allá en 2006. Creo que me vi la serie completa en un mes. Quedé totalmente prendado de los personajes y de la trama. Fue un viaje sensacional a esa New Jersey indust
rial que desconocía por completo. Con sus edificios bajos y sus descampados. Con un aroma un tanto rural, luchando por robarle la sombra a su hermana mayor. Al cabo de unos meses estaba a bordo de un vuelo a New York. Siempre me habían hablado maravillas de la ciudad, y por supuesto que es una maravilla, una de esas cosas que te dejan impresionado. Pero en el fondo, mi verdadero objetivo era conocer las calles por las que transitaba Tony Soprano, pasearme por el barrio de los muchachos, verlos a la distancia allá en el Satriale´s. Hacerme un corte de cabello y tener la suerte de coincidir con Paulie. Comprar cannolis a toda prisa en Ciccio´s y dejarme caer en la noche por el Bada Bing para conversar con Silvio un rato.No pudo ser. Entre una cosa y la otra, no pude zafarme lo suficiente de los compromisos familiares y turísticos para escaparme al reino de Tony. Me tuve que conformar con caminar por las interminables calles de New York, que no es poca cosa. Que si Brooklin, Harlem, Manhattan, la quinta, la séptima, el Central Park, Bada Bing-Bada Bang. Que me dejé las piernas. El hecho es que un día me busqué una de esas cafeterías retro con barra que tanto me han gustado desde niño, con sillas giratorias y malteadas hechas a base de helado de vainilla o chocolate. Conseguí una muy particular en Manhattan, decorada totalmente con motivos del rock and roll de los años 50. El menú invitaba a saborear una inmensa variedad de pies, por lo que no podía decidirme. A mi lado, una chica devoraba sin compasión los últimos rastros de lo que parecía ser un pie de limón. Entre tímido y arriesgado le pregunté si estaba bueno o solo tenía mucha hambre, ella sonrió y me largó: It´s the best!. Bueno, pie de limón será me dije. Al cabo de un rato, la dueña del local llamó a la chica acaloradamente y le señaló la televisión que estaba encendida en un rincón del local. Le repetía una y otra vez : ¡mira Stef, eres tu! Yo levanté la mirada y solo alcancé a leer Lollapalooza 2007 como antetítulo de las imágenes. En el escenario estaba una chica idéntica a mi compañera de pie, pero con ropas más estrafalarias. Asumí que estaba en presencia de alguna artista estadounidense, pero su cara no me decía nada, nunca antes la había visto en mi vida. La señora la abrazó efusivamente y me espetó un empalagoso (como suelen hablar las norteamericanas) “It´s my baaaaby”. Le hice un gesto de felicitación y terminé de engullir mi pie de limón. Al día siguiente regresé a Barcelona.
Hace una semana, aporreando los botones del mando de la televisión, me detengo en el canal de Biografías. Hablaban del Lollapalooza de 2007 como primer gran evento de la artista del momento, Lady Gaga.
Las imágenes de la pantalla estaban almacenadas en algún recóndito lugar de mi mente. Y en ese momento salió de la boca del narrador: “...conocida en ese entonces por el nombre de Stefani...”. - Flashback - cuatro años atrás, New York, pie de limón, It´s my baaaaby. ¡Fuck!, era la Lady Gaga!! Me fui al internet y constaté que en los primeros años de su carrera utilizaba su verdadero nombre, Stefani (Germanotta). El hecho me causó gracia y me puso a pensar en cómo esa chica hasta cierto punto corriente y muy normalita, se había convertido en ese fenómeno mediático. Y uso fenómeno, queriendo decir Freak. Es que el otro día le miraba las tetas en unas de las tantas fotos que aparecen a diario y solo se me ocurría comerme un buen pedazo de carne.
No asocio a Lady Gaga con música. La asocio con extravagancia, con vestidos metálicos, pintura, colores chillones y unos buenos bistés. Por más que lo intento, no puedo recordar su rostro nunca. Es sólo una chica rodeada de parafernalia. Sus canciones no tienen nada que envidiarle al pop más resultón y comercial de las Aguilera, Spears, Cyrus y el resto de teenegers no tan teenegers que suenan todas igual. No se ustedes pero algo me huele mal cuando un cantante tiene que echar mano de tanta historia ajena a lo musical para destacar. La polémica va por delante, llevándose por medio lo que debería importar: la música. Pero claro, esto no es nuevo. Alguien ya lo ha hecho hace muchos años atrás, sólo que en otra época, con otros registros y en un mundo mas inocente.
Aunque Ma
donna tenía un je ne sais quoi. Tal vez eran los dientes separados que le dan un cierto atractivo a las mujeres. O su camaleonismo, que lo mismo un día era Marilyn y al otro una virgen vestida con encajes cyber-punk. La verdad no lo se, pero recuerdo que cuando era pequeño, Madonna estaba hasta en la sopa, era rebelde, provocativa y muy copiada. Nadie puede dudar que fue construida para ser un ídolo pop, pero se las arregló para salirse del carril y tomar el control de su carrera. Estaba un tanto loca, pero se fue forjando un nombre con el tiempo. A veces buena cantante, a veces buena bailarina, a veces buenas fotos, a veces buenas canciones. Surge en un tiempo en el que se necesitaban estas cosas, y ella llenó el vacío. Pero ¿qué aporta este personaje llamado Lady Gaga? ¿Polémica por que si? Es la fama por cojones, es morbo puro y duro. Supongo que si hubiese seguido siendo la chica de los pies que conocí alguna vez, aun estaría sentada en el restaurante de Manhattan. ¿es el secreto de los nuevos tiempos? ¿Nada de talento y dejarle el resto a un publicista sádico con algunos botes de pintura? Me estoy haciendo viejo, algunas cosas definitivamente ya no me divierten.
2 comentarios:
Rayos pernil, si que estas viejo. Madonna fue (¿es?) un producto de intenso marketing, un escandalo un disco, un escandalo, una peliula, otro escandalo otro disco, etc. Nadie puede discutir que es un icono pop, pero decir que es una gran cante es otra cosa (¿insensatez?). Pues bien, como tu lo escribiste, la Gaga es otro producto con un gran pote de pintura marca "contra lo establecio", cosa que vende mucho entre los jovenes. La vamos a tener hasta en la sopa y nunca podremos reconocer una canción suya, ja, ja, asi de viejos. Acostumbrate
Gracias por escribir, aunque esto de ser anónimo y que me llames por "ese" apodo, que solo algunos utilizan y conocen, creo que juegas con trampa. Nunca dije que Madonna fuese una "gran" cantante, hablé de "a veces buena" y esto lo digo por que su tono por lo menos es reconocible, oyes su voz y sabes que es Madonna, cosa distinta en el caso de otras artistas ayudadas por máquinas y efectos de audio. El caso es que con Madonna nos la metieron una vez y bien metida, pero con el resto de chicas y en especial con Lady Gaga, pretenden vendernos fama antes que talento. Lo del mundo del espectáculo hoy es para volverse ermitaño. Saludos a quien quiera que esté del otro lado.
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