Soy un tanto maniático con mis discos. Bueno, reconozco que tengo alguno que otro amigo que me supera (gente que me enseño a oler el aroma de un disco nuevo, por ejemplo), pero en general, cualquiera podría considerar que soy un tanto quisquilloso a la hora de comprar. Me gusta disfrutar de un producto de calidad. Si ya tengo que pagar lo que cuestan hoy en día los discos originales, por lo menos que suene y se vea lo mejor posible (si, y que huela bien también). Soy un cazador de discos. Tengo la paciencia de un francotirador con su victima. Puedo esperar días, meses e inclusive años para lograr encontrar la pieza perfecta. U2 protagonizó mi primera fijación, mi primera ballena blanca. Y vaya que tenía un sonido propio.
Los discos, y sobre todo los compactos que se producían en Venezuela durante finales de los 80 y principios de los 90, tenían una pésima calidad. Y no me refiero al contenido (no es una crítica a la música), me refiero a la calidad de los materiales utilizados en la producción y comercialización de discos. Nunca presentaban el cancionero completo, la impresión del pequeño y escaso folleto era pésima, y para completar el asunto, y dejarlo en un saldo ridículo, la calidad del audio en muchas ocasiones se acercaba más a un zumbido con música, que al nítido y limpio timbre de la novedosa tecnología digital. Era indignante! No me jodas! Y encima no te permitían devolver el maldito disco. Nunca más, y lo digo con mucho pesar, nunca más volví a comprar un disco “hecho en Venezuela” (obviamente solo los de músicos venezolanos).
Todo este asunto viene a colación, pues hace poco en una discotienda de Madrid me encontré con un viejo amigo del pasado: un ejemplar de Achtung Baby de U2 “hecho en Venezuela”. No lo podía creer. ¿Cómo llegó semejante pieza a una tienda de discos usados de Europa? ¿Fue el destino? ¿O un cruel enemigo que se esconde en mis sombras? Este disco tiene su historia, por supuesto, mi historia. En 1991 se edita Achtung Baby, tal vez el mejor trabajo de U2. En mi opinión, este disco representa el volcán musical, el big bang de un nuevo monstruo en la escena del rock y del pop mundial. Es la transición perfecta de la timidez irlandesa, a la desfachatez global. Con este disco muere el U2 que pide permiso para entrar en el mercado estadounidense y masivo. Muere la experimentación con el blues, muere la balada triste europea, muere el sonido básico y juvenil, muere la letra de protesta, muere de una vez por todas el Bono adolescente, el The Edge con cabello, bueno, hasta ahí, pues Larry y Adam la verdad que siguen iguales.
Si bien The Joshua Tree ha sido considerado como su obra maestra, creo que Achtung Baby es mucho más consistente. Es un disco que se lanza por todas, que no deja tregua ni espacios vacíos. Quiero decir, que no pareciese tener canciones de relleno. Todo el disco en coherente en sonido y líricas. A pesar de su alto nivel de comercialización, es un álbum para ser escuchado por completo, nada de singles. Es cierto que The Joshua Tree ha vendido alrededor de 28 millones de copias frente a unas 18 de Achtung Baby (lo que hace una balada como With Or Without You), pero definitivamente es éste último trabajo el que lleva a U2 a catapultarse como la banda más reconocida actualmente en el mundo.
El inicio de la década reflejaba muchos cambios. Y es evidente que este disco es la herramienta que encuentra U2 comunicarse con el público. Fenómenos como la caída del muro de Berlín y del bloque socialista, la guerra del golfo, o la consolidación de la Unión Europea (reflejada indirectamente en la mítica balada ONE), presentan un panorama de renovación. La banda, a pesar de contar con los mismos productores del trabajo anterior (Daniel Lanois y Brian Eno), se sube también al tren de los cambios. Todos asumen un look mucho más agresivo, llegando incluso a la creación de personajes (The Fly en el caso de Bono). Se despojan de la indumentaria habitual del chico progre irlandés, y asumen las ropas del super “Star” rocker. Pero no
sólo es un cambio de apariencias. Es un cambio de estrategia comunicacional. Es una sátira, es una burla, y al mismo tiempo es una transformación al “Star System”. Todo en uno.
sólo es un cambio de apariencias. Es un cambio de estrategia comunicacional. Es una sátira, es una burla, y al mismo tiempo es una transformación al “Star System”. Todo en uno. Mi cerebro estaba en plena fase de cambios para 1991-92. Si, era el teenager asesino del momento (dentro de unos parámetros nada extremos, que conste) que comenzaba a ver el mundo con ojos críticos. Que comenzaba a interesarse por lo ideológico, lo ecológico, lo musical, y que por otro lado seguía con las rutinas propias de todo adolescente: beber, buscar muchachitas, fumar, joder con los panas, beber, etc. Y como no podía ser de otro modo, es la radio la que me introduce Achtung Baby. Ya no recuerdo que vino primero, Who´s gonna ride your wild horses, The Fly, One, o Even Better than the real thing. La verdad no lo se. El bombardeo fue sumamente efectivo, y el tic de “tengo que tener ese disco” (frase que se ha repetido en mi vida tantas veces) se activaría peligrosamente.
Aquí empezaría mi peregrinación. ¿Que tienda de Caracas tiene la versión importada? En un país que lo importa todo, absolutamente todo, yo me encontraba por todos lados con el Achtung Baby descolorido, sin cancionero y con el sutil sonido de los pedos del ingeniero de sonido. Me recorrí toda discotienda conocida por mi en esa época (que eran muchas más de las que hoy existen lamentablemente) y nada. Creo haber pasado más de un año buscando el disco, ante la sorpresa de mis amigos. Me atormentaba escuchar en la radio o en casa de alguien, o en la televisión misma las canciones que ya poseían video. Soñaba con el riff raff introductorio de The Fly. Aluciné cuando vi en la cinemateca Until the End of the World de Win Wenders, y la banda sonora estaba encabezada por la canción homónima de U2. En fin, me la pasé mal por algo que puede parecer una idiotez para cualquiera. Pero, soy un tanto maniático con mis discos.
Finalmente logré dar con el apreciado objetivo en una discotienda del pasaje mediterráneo del Centro Plaza. Creo que ya me sabía el disco entero, pero al fin lo disfrutaría como debía ser. Ya para ese entonces, U2 estaba enrumbado de pleno en la gira Zoo Tv. La gira que transformó por completo los conciertos. Grandes escenarios, pantallas gigantes, decorados increíbles. Espectáculos de un espectáculo. U2 lo definió como un evento que pretendía la “sobrecarga sensorial” de los espectadores. Atrás q
uedarían los recuerdos de los conciertos de Michael Jackson tocándose el paquete, que podrían ser los más vistosos de los 80. Zoo TV (que derivaría en The Outside Broadcast, Zooropa y Zoomerang) había llegado para cambiar la concepción de los conciertos de rock, y era respaldado musicalmente con esa fina pieza de la que he hablado hoy: Achtung Baby.
uedarían los recuerdos de los conciertos de Michael Jackson tocándose el paquete, que podrían ser los más vistosos de los 80. Zoo TV (que derivaría en The Outside Broadcast, Zooropa y Zoomerang) había llegado para cambiar la concepción de los conciertos de rock, y era respaldado musicalmente con esa fina pieza de la que he hablado hoy: Achtung Baby.¿Que cómo llegó la edición de Achtung Baby “hecha en Venezuela” a la discotienda de Madrid?, vaya usted a saber. No debo ser el único maniático con sus discos, que se da paseos por las tiendas de discos usados para encontrar verdaderas joyas, y a veces, deshacerse de alguna que otra imitación. Pero eso podríamos hablarlo otro día.
