domingo, 30 de octubre de 2011

The Big Bad Wolf

Si tu madre está cerca cuando estés viendo este video, es mejor abrir directamente la ventana donde tienes la página porno, pues será mas sencillo explicarle que es un "gang bang" a que entienda de que va este video. Es brutal y un pelo desconcertante. Me recuerda un poco al humor de Sacha Baron Cohen. La canción se titula The Big Bad Wolf y pertenece a un duo de Dj´s de New York llamado Duck Sauce. El video está dirigido por Keith Schofield, director que ha trabajado en el pasado con Lenny Kravitz, The Ting Tings y Supergrass (este último video ganador del UK Music Video Awards en 2008, pincha aquí para verlo). Ahí les va (cuidado niños y gente sensible).

martes, 25 de octubre de 2011

Joyas que hay por ahí: The Police y U2 (1986)

Hace un par de días me fui al mercado de Sant Antoni a escudriñar libros usados con un amigo. Y como si me estuviera esperando, me topé con la autobiografía de Andy Summers, One Train Later. Fue fantástico porque hacía una semana que me había enterado de su existencia. Es un libro muy entretenido, y además, está escrito por el mismo Andy, quien no sólo omitió esa tendencia de los músicos a buscar periodistas que redacten sus memorias, sino que logra plasmar las ideas y los recuerdos con una prosa brillante. La lectura está siendo muy enriquecedora, pues me ha permitido introducirme con otra visión en el mundo del blues, del jazz y del rock de las décadas de los 50´, 60´ y de los 70´. Summers no es un guitarrista cualquiera, es un tipo enamorado de la música. Su visión de estos años es sencillamente apasionante, y como me he hinchado a conocer nuevos artistas a partir de sus observaciones.! Todavía no he llegado a la parte que describe su salto a la fama con The Police, pero mientras tanto les dejo un video histórico, la interpretación de Invisible Sun en el último concierto que dieron durante su primera etapa (antes de regresar hace un par de años). The Police pasa la antorcha a unos jóvenes U2 como simbolo de status en el mundo del pop/rock. La expresión de Sting al final delata su convencimiento de que todo había terminado (bueno, hasta que picó el gusanillo de los dólares). Pero en verdad recomiendo el libro de Summers, no se arrepentirán ni por un segundo. 

jueves, 13 de octubre de 2011

Sweet Paranoia

Quiero azúcar. Y no como decía Celia Cruz, ¡Azúcar! No. Mi deseo no tiene tanto ritmo. Pero estoy hasta el moño de tener que leer cuanto producto compro para verificar si tiene este básico ingrediente  y no un edulcorante con nombre de ciencia ficción o imposible de recordar. Si, no me importa engordar como un cerdo, asumo sin problemas las consecuencias dentales, no se, alguno que otro ataque de diabetes o colesterol, o lo que venga con el consumo de azúcar, me importa un bledo.  Es mi decisión y lo asumo sin problemas. Pero ciertamente es una tortura tener que leer en cada estantería del supermercado la moda del “sin azúcar añadido” “Light” “dietético” “0% de azúcar”. Y me parece increíble que cada día  me cuesta más trabajo encontrar productos “de los de antes”. A la mierda. Yo sólo quiero una poca de la vieja azúcar, blanca y refinada, luchando por avanzar a trompicones a través de mi venas.

Porque el verdadero problema no está en cómo las empresas se preocupan por la salud del consumidor. Todo es un burdo problema de costos y ganancias a expensas de nuestra buena fe, e incluso de nuestra propia salud. El famoso E-952 o Ciclamato de Sodio (como quien dice en “cristiano”), está presente hoy en día en una variedad innumerable de productos a escala mundial. Ha sustituido al azúcar de toda la vida bajo la premisa de que no engorda. Sin embargo, la verdad es que todo se resume a que tiene la capacidad de endulzar 30 veces más que el azúcar. Si sacamos una sencilla cuenta, es mucho mas rentable utilizar este compuesto químico que seguir utilizando sembradíos de caña y plantas procesadoras para el refinamiento del azúcar. ¿Pero que le estamos metiendo al cuerpo? La verdad no lo se, pero el hecho de que esta sustancia esté prohibida en varios sitios del mundo, incluyendo la meca del capitalismo (en USA desde 1970), despierta a ese enano paranoico que vive en mi.

Pero no se equivoquen. De ninguna manera pretendo convertirme en el paladín de los consumidores. Cada quien que haga lo que le apetezca. Mi verdadero reclamo y mi única intención es quejarme ante la desmedida y arbitraria campaña por envenenarme con lo que ellos quieren y no con lo que yo quiero. Me explico. Que los anaqueles de los supermercados ofrezcan una cantidad cada vez más ridícula de productos edulcorados, pasa, pues por lo menos hay oferta.  Que tengamos que gastar un valioso tiempo leyendo los ingredientes, ok, por lo menos sabremos (hasta donde lo permitan) lo que estamos tomando. ¿Pero que me engañen a la hora de venderme un producto cambiando el contenido del recipiente por algo que la empresa quiere venderte a la fuerza? ¿A alguien le suena la última campaña de CocaCola Zero?


Es que cada vez que veía el comercial me entraban unas ganas de partirle la cara al idiota que actúa como dependiente. ¡Que no coño, que no sabe igual!. Que la Cerveza sin alcohol, esa que nos quieren hacer creer que disfrutaremos, es una mierda de cerveza. Que tanto la pepsi y la cocacola dietética, desde su aparición por allá en los ochenta, sabían a rayos. Que la leche descremada solo se la tragan las mujeres obsesionadas con el peso, pero es peor que agua!!! Es que el otro día se me acercó Roberto, el camello de mi barrio ofreciéndome Maria sin colocón!!! Con slogan y todo: “no te da hambre, no te entra sueño y tampoco la tan molesta paranoia” ¿Pero a donde vamos a llegar? Yo quiero envenenarme y por lo menos disfrutarlo, reconociendo que me muero por obeso y por estúpido, pero con una sonrisa estampada en el rostro. Y ahí está el detalle (que gran frase no?), que la sonrisa final será del ejecutivo de Coca-Cola que se dirá una y otra vez:

y este tonto que creía que estaba bebiendo algo que no era azúcar y resulta que si era azúcar solo que le agregamos el ácido “nomeacuerdocomosellama” y por eso sabe distinto pero se la siguen bebiendo como borregos porque eso son se la damos transparente y se la beben se la damos azul y se la beben le pintamos un muñequito y se la beben y no me importa si los que dicen que esta nueva formula da cáncer tienen razón por que yo estoy acá en Las Bahamas tomándome el mejor Daiquiri del mundo acompañado con una morena del mismo color de la Coca-Cola jajaja que gracioso aunque es como Beyoncé no es como Beyoncé porque es mas oscura es una Beyoncé dark jajaja osea que Beyonce vendría a ser una Beyoncé Ligth? y esos idiotas en sus trabajos de mierda ganando en un año lo que me estoy gastando en este viaje..... Coño, que si da colocón esta María, Roberto que cabrón eres.