jueves, 23 de abril de 2009

Joyas que hay por ahi: Queen

The Show Must Go On es una canción de Innuendo, el último album que grabó Freddie Mercury con Queen antes de su muerte. Este video que les dejo, fue creado a partir de imagenes de archivo del grupo, pues Freddie murió poco antes de la edición de este disco. Sin embargo, no me dejo de asombrar con el poder de su voz y de su espíritu, pues este album lo grabó en precarias condiciones de salud (tanto asi que Brian May jamás pensó en que el disco se terminaría). Es un mensaje muy claro el que Mercury ha dejado a su fanaticada y a todo el mundo en general.

viernes, 10 de abril de 2009

Slash, half man, half beast


Supongo que comenzar a ver pequeños duendes con rastas (iguales a Predator), caminando y saltando por la habitación, es un síntoma de que algo en tu cabeza no va bien. Si además te invade la paranoia, y eres capaz de atravesar a toda velocidad vestíbulos de hoteles completamente desnudo, llevándote por delante cualquier cosa (incluidas puertas de vidrio), creo que ha llegado la hora de bajarte del tren. Estas son algunas de las alucinantes (nunca mejor dicho) experiencias que narra Saul Hudson en su autobiografía. Hay un poco de todo, hay sexo, hay muuuuuchas drogas, y mucho rock and roll. Pero sobre todo creo que hay sinceridad en este libro. Muchas respuestas, muchas sorpresas y muchos sinsabores también.

Saul Hudson, o como todos le conocemos, Slash, se ha tomado su tiempo para recordar y para escribir este libro. Sobre todo para recordar, porque como el bien dice, desde principio de los ochenta, hasta bien entrado el nuevo milenio, su cabeza ha estado bastante jodida (fucked up es la expresión utilizada en inglés). No obstante, el resultado es bastante bueno. Todo aquel que decida adentrarse en las cuatrocientas y pico de páginas del libro, disfrutará de emocionantes e hilarantes anécdotas. Si además eres fan de Guns and Roses, este es un libro obligatorio.

No es mi intención resumir acá el contenido de la autobiografía. No podría privar a nadie del gusto de leer en palabras del propio Slash las aventuras de su niñez, de su precoz adolescencia y de su salto a la fama como guitarrista de Guns and Roses. Sin embargo, me permito hacer algunos comentarios sobre lo que con mucho regocijo he leído en las últimas noches.

Este es un libro que a primera vista, pareciera revisar la historia y la trayectoria de Slash como músico. Sin embargo, pensándolo bien, es un libro sobre creación y destrucción. Inclinándose bastante hacia la segunda de las opciones. Esto lo digo, y ya sin darle más vueltas, por la presencia omnipresente que tienen las drogas, y en especial la heroína, en la vida de Slash y en la de casi todo su entorno. Si quieren conocer el proceso de auge y decadencia de Guns and Roses, este es un interesante y acertado comienzo. El libro de Slash es una descarnada revelación de la vida de un adicto. De cómo se compaginan en la vida del músico, con todos los clichés incluidos, el alcohol, las drogas, la creación musical y la diversión. Créanme, el libro es tan entretenido como las primeras novelas del escritor norteamericano William Burroughs, llenas de excesos, llenas de humor y de machacona locura. Mucha tinta ha corrido desde el rompimiento de Guns and Roses. Bien, esta es una oportunidad de escuchar la versión de Slash, que si bien se alejará mucho de la que nos podría ofrecer el señor Axl Rose, es tremendamente sincera y nada autocomplaciente.
Desde el punto de vista musical, el libro ofrece detalles del proceso de composición y de creación de las canciones y los discos de Guns and Roses. Es bastante interesante descubrir que canciones como You Could be mine o la propia November Rain, fueron escritas en la época de Appetite for Destruction (ya me sospechaba yo algo con el sonido de You could be mine). De cómo el ambiente y la relación entre los miembros de la banda fue descendiendo hasta el punto de grabar The Spaghetti Incident por separado. Y de mucho otros detalles de las giras y de los problemas legales que llevarían a la desbandada del grupo. En fin, mucho que leer, mucho que reír. El libro está escrito por un hombre que se cubre el rostro con cabello y esconde la mirada bajo un sombrero de copa. Pero que definitivamente no se ha guardado nada a la hora de escribir. Y que nadie se equivoque, Slash en ningún momento se expresa indebidamente de ningún miembro de la banda. Sólo habla por si mismo. Bueno, realmente ha hablado a lo largo de todos estos años con la guitarra, que si a ver vamos, es lo que realmente sabe hacer mejor.
Les dejo un video legendario de Guns and fucking Roses. Mi canción favorita de Guns: Nightrain (con la que abrieron el concierto de Caracas, donde estuve en 1992) y de donde extraje la frase que da titulo a este escrito. Enjoy.