Que frase. Es equiparable a “cómo nos ha cambiado la vida esa cosa llamada electricidad”, o “ese objeto llamado teléfono”. Incluso, salvando las distancias, ese pequeño gran salto que fue la “imprenta”. Creo que a pesar de pertenecer a una generación que vivió sin internet durante buena parte de su vida, hoy, se me hace bastante difícil vivir sin teclear tonterías en google. Claro que siempre hay que tener cuidado, porque internet también es una gran trampa. Hay mucho tarado escribiendo por ahí, subiendo información de dudosa calidad o seriedad. Mucha publicidad (que ya comienza a tocar los cojones) y alguna que otra treta para engañarte de verdad (claves, tarjetas, etc). No es territorio de inocencias, pero si de una capacidad casi ilimitada. En buenas manos, es sencillamente abrumador el poder de internet. ¿Se han dado cuenta que así como pagamos por servicios como luz, agua o gas y los consideramos “básicos”, internet se ha ganado su lugar en este renglón? Ya ni siquiera tengo que salir a la calle para pagar la luz, el agua o el gas gracias a internet. Algunos ya no tienen que salir de casa para ir al trabajo. Y el otro día, de manera sosegada, con una taza de café humeante a mi lado, me percaté de que ni siquiera tenía que comprar una máquina del tiempo para viajar hacia el pasado. Sentado en frente del ordenador, pude contemplar casi a placer, una cantidad inquietante de momentos que, en un tiempo no muy remoto, habrían sido solo imágenes recreadas o compuestas única y exclusivamente por mi cerebro. Me explico.
En el último mes me zampé de sopetón un par de autobiografías, Inside Out: A Personal History of Pink Floyd correspondiente a Nick Mason, baterista del grupo, y It´s so Easy del bajita de Guns And Roses, Duff Mckagan. Ambas de muy buen leer y sobre todo la de Mckagan, que tiene un ritmo de narración muy acertado con su increíble y accidentada vida. El hecho es que leyendo cada una de estas obras me percaté de que hoy en día puedes recurrir a internet, y sobre todo al canal de videos youtube, para recrear un montón de episodios y momentos musicales (conciertos y pequeños recitales) que en el pasado hubiese sido casi imposible observar. Es un verdadero placer leer pasajes de cada libro y caminar hasta el teclado para ver casi al instante el concierto que quieras. Del año, el día y el lugar que quieras. Mientras exista un alma en el mundo que se haya encargado de grabar y subir las imágenes (y hay millones de almas que saben compartir), está garantizado que podremos presenciar espectáculos que difícilmente podríamos haber visto. No es un viaje al pasado en cuerpo, pero por lo menos para mi, si en alma. ¿Cambia o no esto nuestra forma de adquirir conocimiento y de disfrutar de ciertas cosas de la vida? Nos permite tener un acercamiento distinto y en ocasiones mayor a cualquier cosa. En resumidas cuentas, nos permite disfrutar más. Y eso es lo verdaderamente importante. Hagan la prueba. Tecleen lo que quieran, y a ver que pasa.
Les dejo tres ejemplos de esto.
Uno, narrado brevemente por Mason en su libro. La reciente colaboración entre David Gilmour y Roger Waters que marca, de alguna manera su reconciliación.
En el último mes me zampé de sopetón un par de autobiografías, Inside Out: A Personal History of Pink Floyd correspondiente a Nick Mason, baterista del grupo, y It´s so Easy del bajita de Guns And Roses, Duff Mckagan. Ambas de muy buen leer y sobre todo la de Mckagan, que tiene un ritmo de narración muy acertado con su increíble y accidentada vida. El hecho es que leyendo cada una de estas obras me percaté de que hoy en día puedes recurrir a internet, y sobre todo al canal de videos youtube, para recrear un montón de episodios y momentos musicales (conciertos y pequeños recitales) que en el pasado hubiese sido casi imposible observar. Es un verdadero placer leer pasajes de cada libro y caminar hasta el teclado para ver casi al instante el concierto que quieras. Del año, el día y el lugar que quieras. Mientras exista un alma en el mundo que se haya encargado de grabar y subir las imágenes (y hay millones de almas que saben compartir), está garantizado que podremos presenciar espectáculos que difícilmente podríamos haber visto. No es un viaje al pasado en cuerpo, pero por lo menos para mi, si en alma. ¿Cambia o no esto nuestra forma de adquirir conocimiento y de disfrutar de ciertas cosas de la vida? Nos permite tener un acercamiento distinto y en ocasiones mayor a cualquier cosa. En resumidas cuentas, nos permite disfrutar más. Y eso es lo verdaderamente importante. Hagan la prueba. Tecleen lo que quieran, y a ver que pasa.
Les dejo tres ejemplos de esto.
Uno, narrado brevemente por Mason en su libro. La reciente colaboración entre David Gilmour y Roger Waters que marca, de alguna manera su reconciliación.
Y otros dos que me sorprendieron gratamente. El primero es un video bastante antiguo de Guns And Roses. Imágenes verdaderamente raras del último concierto con la formación original (interpretando un tempranero cover de Little Feat, Down on the Farm).
Y el último, un temazo en colaboración del propio Duff Mckagan con Janes´s Adiction que reseña ligeramente en su libro. Ah, y se me olvidaba. Mientras el libro de Mason lo compré a la antigua, en la librería, el de Mckagan lo obtuve desde casa, sin moverme de la silla y en formato digital. Enjoy.
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