“Es idéntico a Curly cuando se hecha al suelo y gira gritando Woob Woob Woob”
¿Qué? ¿Quién es Curly?
Curly, el de los tres chiflados.
No se que es eso.
Los tres chiflados, Curly...Larry, Moe. Shemp....
¿.....? pero esos son cuatro.
Bueno si, Shemp vino después cuando Curly enfermó. No conoces a los tres chiflados?
No.
The Three Stooges?
Los que tocaban con Iggy Pop?
No, jajajaja. Era un grupo de cómicos americano, como los Marx.
Ni idea tío.
Esta conversación se dio en realidad en Galilei, un pequeño bar ubicado en Argüelles, ba
rrio de Madrid. Mi amigo no tenía ni pajolera idea de quienes eran los tres chiflados. Me parecía increíble, pues no era un problema de edad (algo comprensible si hablas con un niño o un adolescente). Tampoco obedecía a su posible aislamiento en tierras apartadas de la civilización. Este tipo había vivido toda su vida en Madrid, con edad suficiente para conocer la televisión en Blanco y Negro (si niños, en algún tiempo la televisión se veía en dos colores) y una cultura cinematográfica promedio, tirando a buena. Rápidamente me percaté del problema. ¿Que podía haber pasado en España durante buena parte del siglo XX para que se desconociese a este trío de comediantes? Ah, Franco, -trompetas- “El Caudillo”.
Y es que seguramente el intelecto del dictador no soportaba el humor fácil y agresivo de los chiflados. Las cachetadas y tortas que cada dos por tres Moe le atizaba a Curly y a Larry por cualquier tontería. Las infinitas guerras de pasteles. Las torceduras de nariz con alicates y tijeras para el césped. Las muecas y sonidos que Curly dejaría para la posteridad.
Incluso, puede que la sensibilidad de Franco se haya visto afectada por los dotes culinarios que mostraban los Stooges. Quién no aprendió a hacer un buen consomé de pollo con estas imágenes (de lo más grande que he visto en mi vida). O a lavar la lechuga con jabón (cosa que me creí hasta cierto momento de mi vida). Bueno, puede que estemos exagerando. Seguramente que una dictadura no se fijaría en cosas tan triviales para prohibir el disfrute de este tipo de humor entre las masas. Pero si hay algo que seguramente habrá tenido que ver en la prohibición o censura de los chiflados en España, fue el rencor del Generalísimo por no ser parte de las parodias que los chiflados, al igual que muchos comediantes de la época, dedicaron a los dictadores europeos. Un episodio titulado I´ll never heil again (No se pierdan el mapa que hacen de Europa) mostraba a Moe como Hitler, a Curly como un simpático Mussolini y a Larry como un embajador cualquiera, y he ahí el problema. Franco habrá pronunciado cuando se enteró: “¿Pero donde estoy yo?, porque desaprovechan el personaje de Larry en un diplomático anónimo? ¡Si es que estos americanos, siempre despreciando a los españoles.!” Fue eso, que se los digo yo, que el hombre era muy orgulloso. O que le hubiera tocado Larry, el mas soso de los tres. Quien puede dudar de la llamada que Hitler debió pegarle a Benito para reírse un rato comentando el film.
-Eh, Beny, menudos trompazos que nos hemos dado, ah?
En fin. Que lo lamento por mi amigos españoles. Que no han tenido la suerte de criarse a golpazo limpio como el resto del mundo, con este humor salvaje y tonto que todavía produce carcajadas en este servidor. Los tres chiflados son parte de mi vida, de los sonidos que les enseño a mis hijos, de las risas que alguna vez le saqué a una damisela y de los permanentes recuerdos de mi niñez. No pruebo la sopa de almeja gracias a los Stooges, no llevo miel a los bosques por si me encuentro un oso conduciendo, nunca llamo al plomero si tiene dos hermanos y sin lugar a dudas, no dejaría a mi bebé en sus manos ni por un instante. Les he dejado una buena cantidad de enlaces con videos. Este último, como bien dice el título del mismo, resume en una secuencia la locura que estaba presente en las películas de los chiflados. Internet está lleno de material, aprovechen.
¿Qué? ¿Quién es Curly?
Curly, el de los tres chiflados.
No se que es eso.
Los tres chiflados, Curly...Larry, Moe. Shemp....
¿.....? pero esos son cuatro.
Bueno si, Shemp vino después cuando Curly enfermó. No conoces a los tres chiflados?
No.
The Three Stooges?
Los que tocaban con Iggy Pop?
No, jajajaja. Era un grupo de cómicos americano, como los Marx.
Ni idea tío.
Esta conversación se dio en realidad en Galilei, un pequeño bar ubicado en Argüelles, ba
rrio de Madrid. Mi amigo no tenía ni pajolera idea de quienes eran los tres chiflados. Me parecía increíble, pues no era un problema de edad (algo comprensible si hablas con un niño o un adolescente). Tampoco obedecía a su posible aislamiento en tierras apartadas de la civilización. Este tipo había vivido toda su vida en Madrid, con edad suficiente para conocer la televisión en Blanco y Negro (si niños, en algún tiempo la televisión se veía en dos colores) y una cultura cinematográfica promedio, tirando a buena. Rápidamente me percaté del problema. ¿Que podía haber pasado en España durante buena parte del siglo XX para que se desconociese a este trío de comediantes? Ah, Franco, -trompetas- “El Caudillo”. Y es que seguramente el intelecto del dictador no soportaba el humor fácil y agresivo de los chiflados. Las cachetadas y tortas que cada dos por tres Moe le atizaba a Curly y a Larry por cualquier tontería. Las infinitas guerras de pasteles. Las torceduras de nariz con alicates y tijeras para el césped. Las muecas y sonidos que Curly dejaría para la posteridad.
Incluso, puede que la sensibilidad de Franco se haya visto afectada por los dotes culinarios que mostraban los Stooges. Quién no aprendió a hacer un buen consomé de pollo con estas imágenes (de lo más grande que he visto en mi vida). O a lavar la lechuga con jabón (cosa que me creí hasta cierto momento de mi vida). Bueno, puede que estemos exagerando. Seguramente que una dictadura no se fijaría en cosas tan triviales para prohibir el disfrute de este tipo de humor entre las masas. Pero si hay algo que seguramente habrá tenido que ver en la prohibición o censura de los chiflados en España, fue el rencor del Generalísimo por no ser parte de las parodias que los chiflados, al igual que muchos comediantes de la época, dedicaron a los dictadores europeos. Un episodio titulado I´ll never heil again (No se pierdan el mapa que hacen de Europa) mostraba a Moe como Hitler, a Curly como un simpático Mussolini y a Larry como un embajador cualquiera, y he ahí el problema. Franco habrá pronunciado cuando se enteró: “¿Pero donde estoy yo?, porque desaprovechan el personaje de Larry en un diplomático anónimo? ¡Si es que estos americanos, siempre despreciando a los españoles.!” Fue eso, que se los digo yo, que el hombre era muy orgulloso. O que le hubiera tocado Larry, el mas soso de los tres. Quien puede dudar de la llamada que Hitler debió pegarle a Benito para reírse un rato comentando el film.
-Eh, Beny, menudos trompazos que nos hemos dado, ah?
En fin. Que lo lamento por mi amigos españoles. Que no han tenido la suerte de criarse a golpazo limpio como el resto del mundo, con este humor salvaje y tonto que todavía produce carcajadas en este servidor. Los tres chiflados son parte de mi vida, de los sonidos que les enseño a mis hijos, de las risas que alguna vez le saqué a una damisela y de los permanentes recuerdos de mi niñez. No pruebo la sopa de almeja gracias a los Stooges, no llevo miel a los bosques por si me encuentro un oso conduciendo, nunca llamo al plomero si tiene dos hermanos y sin lugar a dudas, no dejaría a mi bebé en sus manos ni por un instante. Les he dejado una buena cantidad de enlaces con videos. Este último, como bien dice el título del mismo, resume en una secuencia la locura que estaba presente en las películas de los chiflados. Internet está lleno de material, aprovechen.
3 comentarios:
Por ahí viene una película de los farrelly sobre los tres chiflados:
http://www.slashfilm.com/farrelly-brothers-talk-stooges/
Seguro que a partir de eso se vuelven populares en otras generaciones.
Te confieso que me resulta mas complicado saber quienes son los stooges que the three stooges, pero seguro es algo cultural...
Saludos!
Dios! que memoria de elefante que tienes, muy bueno y seguramente acertado tu analisis del porque no pudieron disfrutar de los Tres Chiflados en Espa;a, pero bueno, afortunadamente existe youtube!, besos
Ey Sergio, ya sabía lo de la película, pero me entró un desinflón al enterarme que los tres actores que estaban palabreados para interpretar a los chiflados (Benicio del Toro como Moe, Jim Carrey como Curly y Sean Penn como Larry) se retiraron del proyecto. El nuevo cast, que son todos unos desconocidos, salvo el tipo que hacía de Jack en Will and Grace, no va a atraer a nadie. Una lástima. Saludos
Gladys, no es tanta memoria, es que de vez en cuando los vuelvo a ver. Que bueno que te gustó. Saludos
Publicar un comentario