Rara vez los personajillos que traducen los títulos de la películas estadounidenses se escapan de hacer alguna chorrada. Son innumerables los errores y las barrabasadas que llegan a cometerse, por aquello de “facilitarle al público” el interés en determinada película. Como si fuésemos idiotas. Ciertamente es un negocio, y se cubren las espaldas, pero por favor..... Yo solo digo una cosa: que me traigan al tipo que le puso en España la Jungla de cristal a Die Hard de Bruce Willis. ¿Quién es el idiota ahora? ah?
Pero siempre, como en todo, hay excepciones. En 1973 se estrenó Soylent Green, película de ciencia ficc
ión que planteaba una sociedad altamente controlada, jerarquizada y sumida en la escasez total de recursos naturales. Estaba protagonizada por Charlton Heston (Take Your Stinkin' Paws Off Me You Damn Dirty Ape!) y realmente la recuerdo un tanto perturbadora, un película obscura, si se quiere. El asunto es que el título de la película, que hacía referencia al principal alimento que se consumía en esta sociedad, el Soylent Green, fue traducido en España (porque en Latinoamérica se mantuvo el original) por Cuando el destino nos alcance. La verdad es que no es un título muy descriptivo, pues no nos dice nada del argumento en particular (como si La jungla de cristal verdad listillo?). Pero es una bella frase. Dice algo que no tiene sentido, pero que al mismo tiempo tiene algo de sentido. Una vez que se ha visto el film adquiere un matiz distinto, pues ya tenemos información. Pero si dejamos la frase sola, fuera de contexto, es simplemente un hermoso juego de palabras. Algo que siempre hemos pensado o que siempre nos hemos temido. Algo que algún día podría hacerse realidad, y ese día, sabremos que el destino ha llegado a nosotros.Ahora, como se hace últimamente en los Simpson, es el momento de dar un giro en el argumento. Si bien empezamos hablando de Soylent Green, todo este rollo viene a colación p
ues hace unos días, viendo caricaturas con mis hijos, comenzaron a transmitir una en particular que me llamó la atención. Se llama Ni Hao, Kai-Lan. Va de una niña china que vive con su abuelo y es amiga de un pequeño tigre, un mono, un koala y una rinoceronte rosa. Hasta ahí todo normal. La cosa captó mi atención cuando pude observar que parte del sentido del programa es enseñar a los niños algunas palabras en chino, lo que me hizo gracia al principio. Sin embargo, al torcer la cabeza (porque mi cerebro trabaja así, torcido) comencé a pensar en la frase: “Cuando el destino nos alcance”, “Cuando el destino nos alcance”. Y todo tuvo sentido de una vez por todas. Es así, los chinos han llegado ya, ¡y nadie los va a detener!. El viejo chiste de que los chinos serían el alimento del futuro, ha dejado de tener gracia. Nosotros seremos su alimento. Están en todas partes. Ya no pertenecen al terreno exclusivo del supermercado del “chino”, o la tiendita del “todo a cien”. Ahora son dueños de las tiendas, bares, urbanizaciones, restaurantes de todo tipo de comida (porque hacen la tortilla de patata mejor que yo). Son dueños de bancos, de empresas, de la importación, de la exportación y de la economía mundial. Le prestan dinero a todo el mundo (y por mundo hablo de naciones), son dueños de la deuda externa de Estados Unidos y son el principal motor de crecimiento de toda la región latinoamericana. Definitivamente están caminando por todo el planeta.Yo lo veo
un poco estupefacto. Siempre fue un mito. Sabíamos que estaban allá en China. Al otro lado del hoyo que abríamos cuando cavábamos muy profundo en la tierra. Pero ahora caminan entre nosotros y pronto sobre nosotros. Occidente se atemorizaba del comunismo que se comía a los niños, pero los chinos entraron por la puerta del capitalismo más salvaje (el que tritura niños) sin siquiera pedir permiso. No lo digo de mal rollo, lo digo con la convicción del que sabe que esto ha cambiado. Están aquí, mirándote con los ojos entrejuntados y los dientes clavados en tu trasero. Pero ya es tarde para mi. Soy el loro viejo que no aprenderá chino. El problema es para los chiquillos que ya se pusieron en marcha. Que dicen Ni Hao como el que dice, “Gato”. Y es mi culpa, porque los alimento con la caja tonta (ensamblada en China,
como es de esperar). Mi único legado a mis hijos será esta frase: “Cuando vayan al Mcdonald´s y vean en el menú el nuevo Soylent agridulce, simplemente corran, no pidan permiso, salgan huyendo inmediatamente.” Nos alcanzaron los chinos.
1 comentario:
No sólo te paso a ti, pocos lo vieron venir. Los chinos (gobierno popular) le ofrecieron mano esclava a muchas corporaciones de occidente que vieron una gran oportunidad de maximixar sus ganacias y se les hacia agua la boca viendo 2 mil mllones de clientes potenciales para el futuro (incluyendo Disney). El gobierno popular amasaba más y más dinero, compraba las fabricas de los occidentales cuando no los pirateaba y asi se hizo indispensable en el mercado mundial a la sombra del lobby de miles de millones de dolares para que todos vieran a otro lado mientras ellos violaban cualquier ley comercial internacional o simplemente reprimian a sus ciudadanos. Asi que hara somos una gran potencia, mostremos nuestra cultura copiandonos de Dora la Exploradora y de Go Diego Go, Of Course my friend.
Por oto lado Soylent Green forma parte de mi trilogia postapocaliptica favorita de finales de 60 y principios de los 70 junto a The Omegan Man Y El Planeta de los Simios (que causualidad que todas sean protagonizadas por Heston y en las tres su personaje no tiene un final feliz)
P.D. Disculpa lo de anonimo en el comentario de Gaga pero no recordaba cual habia sido mi nick en mi comentario anterior y estaba un tanto apurado cuando escribi. Saludos
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